19.9.16

Safelight

Luz.
Destello.
Atisbo de un camino,
un largo camino
que debemos recorrer
hoy,
mañana,
ayer.
Todo era más fácil
ayer;
mentira.
Buscar un nuevo horizonte
siempre ha sido
difícil,
duro,
sensible.
Siempre hemos necesitado
un faro,
una luz suave que nos guíe.
A la deriva es fácil perderse en uno mismo.
Una linterna no es suficiente,
no es suficiente
una vela,
una cerilla,
una chispa.
No es suficiente.
Ni las estrellas,
ni la luna,
ni el sol.
Nada es suficiente
cuando te encuentras
metido
incrustado
más allá
del túnel,
del suelo,
del centro de la tierra
que mencionaba Julio Verne.
En un pozo,
en aguas profundas
y tinieblas.
Qué faro logrará sacarme de aquí?
Mis cerillas se han mojado
con el mar de mis lágrimas
dulces,
como los besos y las caricias que me guiaron
hacia la muerte segura
como el camino del Titanic hasta el iceberg.
Me sedujiste
de alguna forma
extraña
e incomprensible.
No te vuelvas a acercar.
Soy más fuerte ahora.
Más fuerte que nunca.
Y perdida.
Qué he de hacer ahora?
Nunca había imaginado que crecer
se volvería tan
efímero.
Nada es eterno
me dijeron.
Nada es eterno,
comprendí.
El tiempo es lo más valioso.
Sigo siendo bastante rica a pesar de haber malgastado ya parte de mi fortuna
sobretodo en ti.
Ahora debo pensar
detenidamente
donde gastar lo que me queda.

13.6.16

Vorágine interior

Tengo un cuerpo.
En él habitan personas completamente diferentes e incluso opuestas. 
Una de ellas cree en el mundo en el que vive, en las apariencias y las pertenencias, en la necesidad de seguirle a todo la corriente, en mantener relaciones sociales con gente que ni siquiera cae bien porque es lo que se debe hacer
Otra de ellas se vuelve un grito de enfado, desesperación y de auxilio cuando la anterior está colapsada.  Chilla y golpea, se hace oír mediante pinchazos dolorosos.
Una es soñadora, optimista; la otra es pesimista, celosa, envidiosa; existencialista.
Una es una fachada, la otra es una vorágine de verdades.
Cuando todas se colapsan y algo estalla dentro de mi me callo y me vuelvo pequeña y comprendo una realidad que me gustaría solamente soñar.

27.3.16

Escribo con la tinta del agua salada de mis ojos

He hablado del amor sin saber realmente lo que era. 
He imaginado unos labios que me besaban, las caricias de unas manos distintas a las mías, susurros de amor, miradas de fuego y regalos sin precio.
He soñado con un tipo de felicidad que no creía merecer ni poder alcanzar.
Y aquí estoy ahora. Muda. Sin ser capaz de escribir a menos que sienta dolor. A menos que el mundo se vuelva un poco pesado entre mi cabeza y mis pies.
No escribo para los enamorados. no escribo para los descorazonados. Escribo para las almas sensibles. Para las madrugadas terribles con o sin resaca.
Coloco sobre la mesa un puzzle que voy resolviendo mientras silbo la famosa canción de la muerte. Espero paciente el momento en el que el rompecabezas deje de ser tan difícil, esperando que la canción que silbo no se termine todavía.
Las manos que me mantenían en una penumbra, en una oscuridad negra y profunda eran unas que conocía. Pero que no comprendía tan bien como creía. Pues eran las mías. Otras manos. Innumerables. Quitaron mis propias manos de mis ojos y me mostraron que el cielo no era del todo oscuro de noche, y que había estrellas brillantes y una luna. Tan grande como mi corazón y tan brillante como mi piel. Me mostraron un tono de azul diferente al del cielo, diferente al del mar. Mi propio azul. Mi propio mar. Azul tormenta, océano. Azul frenesí. Mi azul. Mi esencia. Mi yo. Un cactus, un melocotón, un palo rodeado de algodón de azúcar, una sirena y un unicornio.
Un poco de sonrisas y lágrimas saladas.
Un poco de ti y un poco de mi.

30.12.15

La vida


Innumerables veces me he descubierto a mi misma pensando en los distintos futuros, caminos y destinos que podría haber tenido mi vida; preguntándome qué hubiera pasado si en ese momento hubiese contestado de otra forma a aquella pregunta, si hubiese decidido alzar la voz a quedarme callada, si me hubiese acercado a hablar con ese grupo de personas...
No creo en el destino escrito.
Creo en aquel que se compone de los actos que realizamos en nuestra vida cotidiana.
Sé que cada decisión que tomamos cambia nuestra forma de pensar, de ser, de comportarnos y que estas marcarán el camino que finalmente tomaremos. Obviamente hay decisiones más importantes que tomar que por ejemplo decidir qué vas a comer ese día, pero todas nos dirigen a muchas otras decisiones. Si lo imaginamos de forma cinematográfica e incluso algo dramática, nos encontraríamos en un pasillo sin final, completamente lleno de puertas a ambos lados. Al elegir una nos encontraríamos lo mismo en el siguiente pasillo y así sucesivamente. Si esta noche no hubiese cambiado a ese canal, no hubiese dejado la película y me interesara por ella; puedo casi asegurar que no estaría escribiendo esto ahora mismo. La vida.

26.12.15

A veces

Si he aprendido algo en lo que tengo de vida, es que debería decirle a la gente más a menudo lo importantes que son para mi. No solo porque ellos se puedan ir en cualquier momento, ni porque yo me vaya a ir. Sino porque ellos están aquí ahora. Siempre vale la pena decirlo.
No es necesario decir "te quiero", "eres importante para mi". A veces, simplemente dar un abrazo o regalar algo sin que se celebre algo de un día marcado en el calendario, es más que suficiente.
A veces, cierro los ojos y sonrío pensando en esas situaciones.
A veces, cierro los ojos y lloro pensando en esas situaciones.

27.7.15

Colaboraciones

Colaboraciones que fluyen y brotan como flores.
Alicia es mi mitad entera cuando nos unimos para crear arte.
Os animo a ojear su blog y suspirar con nuestros (y sus) vídeos.
Aquí os dejo el último que hemos creado juntas.
Yo solo he aportado mi voz, todo lo demás es suyo y solo suyo.
Espero poder seguir haciendo cosillas así con ella por mucho tiempo más y que, en algún momento, se nos cambien los papeles a la hora de hacer un vídeo.